
Embarcaos en esta aventura de skate para enfrentaros con ranas gigantes o demonios de cristal.
¿El paraíso del skateboard, un pacto con el diablo o cabezas gigantes filosofando? Skate Story no es la clásica historia de deportes extremos, como podréis comprobar muy pronto cuando llegue a PS5 el 8 de diciembre a través del catálogo de juegos de PlayStation Plus el día de su lanzamiento.*
Tuve la oportunidad de sumergirme en el inframundo con la versión completa de esta trepidante aventura de Sam Eng y descubrir lo que significa ser un demonio de aspecto extraño que ansía devorar la luna.
Ingeniosos trucos con una historia de fondo
Vale, entonces vais a ser demonios en monopatín hechos de cristal y dolor. Un dolor aún más punzante por el sufrimiento sin descanso que produce el brillo de la luna. Hambriento y exhausto, el demonio sin nombre busca devorar el pálido planetoide, pero la única forma de llegar a él es con el skateboard que le ha regalado el Diablo… a cambio de un precio.
Tras una intensa introducción en los conceptos básicos y el skate en una inusual «Academia» llena de cabezas de piedra gigantes que filosofan sobre el sentido de la vida, Skate Story se expande en una aventura que va mucho más allá de los comienzos de la cruzada del demonio que sacude el universo.
El juego os irá presentando progresivamente el amplio número de movimientos que tendréis disponibles. Empecé por un powerslide básico manteniendo pulsado el botón cuadrado, seguido de un ollie manteniendo pulsado el botón círculo, y, para cuando llegué al final de la formación en la Academia, las técnicas me salían por las orejas.
De hecho, el primer jefe sirve de tutorial de trucos, porque aprendes a combinar los botones L con el botón círculo para ejecutar cosas como Pop Shuvit, Heelflip y Front Pop. Pero tiene trampa.
Mezclad habilidades contra los jefes
En la mayor parte del juego, irás haciendo skate por amplios entornos abiertos o pistas rápidas y estrechas, evitando obstáculos, atravesando portales para cerrar ojos blancos desaprobadores y desencarnados, y realizar tareas extrañas pero divertidas en las que entraremos en un minuto. Eso sí, seréis juzgados por vuestra habilidad sobre el skate.
No basta con usar el mismo movimiento una y otra vez. Un medidor de combos tendrá en cuenta los trucos que hacéis, y solo irá aumentando si le dais variedad. También podréis acumular puntos extra por ejecutar saltos en un punto concreto, lo que os dará un bonus de tiempo. Si os chocáis o tropezáis, el contador vuelve a cero.
Esto resulta crucial en los combates contra jefes donde la única forma de infligir daño real es patinar a gran velocidad, encadenar trucos para formar un combo y, justo antes de aterrizar, pulsar el botón cuadrado en el aire para ejecutar un golpe demoledor. Cuanto mayor sea la cadena de combos, mayor será el daño, así que arriesgarlo todo para lograr ataques potentes es tan divertido como frenético.
Uno de los combates contra jefes fue una mezcla de todo lo que había aprendido durante el juego; una carrera por las estrellas en una pista que no dejaba de cambiar donde tenía que ejecutar trucos y esquivar obstáculos y ataques, asegurándome de clavar la llegada cada vez para causar daño antes de que mi demonio se rompiera en pedazos.
Almas extrañas a la caza del Diablo
De vuelta a las misiones, Skate Story mantiene la tensión para mantener a mi demonio en guardia, pero a raya sobre sus pies de cristal. En muchas ocasiones tuve que usar mi skate para saltar obstáculos como alcantarillas, girar a través de extraños elementos ambientales como las frágiles flores del alma o hacer grinds en varias superficies.
El inframundo también está poblado de imaginativos personajes que buscan ayuda: calaveras flotantes, un demonio-almohada o una rana gigante son solo una pequeña selección de las extrañas almas con las que me he topado.
En una fase, una enorme bolsa de basura parlante me preguntó si le podía ayudar a derrotar a un apestoso monolito con el que no estaba muy contenta. En otra misión, me vi persiguiendo a la ropa del Diablo, que había cobrado vida e intentaba escapar del tendedero después de ser lavada. El sentido del humor de Skate Story no solo era una sorpresa constante, sino que mantenía la trama fresca y entretenida.
Los reyes del skate
Acompañados de Rabbie, el conejo fantasma, disfrutaréis de un espacio etéreo de almas sin forma que actúa como un centro que conecta cada capítulo de la historia, pero que también os dará la oportunidad de personalizar vuestro skate. La moneda de almas que iréis acumulando al realizar acrobacias se puede usar para comprar ruedas, pegatinas y mucho más en las tiendas de regalos.
Cuidado con la letra pequeña
Con su curioso tren milpiés, los restos de vuestros intentos fallidos esparcidos por el escenario y una banda sonora variopinta que va desde melancólicas trompetas hasta funk electrónico cargado de bajos, Skate Story rebosa pequeños grandes detalles.
Fueron varias veces las que me distrajo la barra de luces del mando inalámbrico DualSense que me mostraba cómo se veían los mundos por los que iba pasando. El skate del demonio reflejaba mi recorrido: raspones, mellas y desgastes que revelaban mis elecciones y tropiezos, sobre todo en los bordes, erosionados por mi entusiasmo desmedido con los grinds.
Para mí ha sido una experiencia que me ha dejado con ganas de saber cuál será la siguiente parada en mi viaje estelar. ¿Os intriga? Dentro de nada, el 8 de diciembre, el día en que Skate Story llegue a PS5 y al catálogo de juegos de PlayStation Plus, estaréis deseando devorar la luna.
* El catálogo de juegos de PlayStation Plus está disponible para los miembros de Extra y Premium.







Unirse a la conversación
Añadir un comentario¡Pero no seas idiota!